[ÚLTIMA HORA]$type=ticker$count=8$show=post$cm=0$l=0$d=0$a=0

[ÚLTIMA HORA]$type=slider$count=8$cm=0$l=0$d=0$a=0$show=home

NIÑAS TRABAJADORAS DOMÉSTICAS: una historia que apenas se comienza a contar

En Colombia persiste una deuda con miles de niñas que crecieron y aún crecen en  condiciones de subordinación dentro del trabajo doméstico....

En Colombia persiste una deuda con miles de niñas que crecieron y aún crecen en condiciones de subordinación dentro del trabajo doméstico. Este tipo de rol laboral que se realiza dentro de los hogares, muchas veces sin remuneración y bajo figuras de “ayuda” o “acogida”, ha sido históricamente naturalizado.
  • Aunque el país ha avanzado en algunos frentes en la lucha contra el trabajo infantil, la realidad del trabajo infantil doméstico sigue sin aparecer en las estadísticas públicas, está ausente en muchas políticas y minimizada en el discurso social. A pesar de su impacto, raramente es clasificado como tal por los sistemas oficiales, lo que dificulta su medición y su intervención efectiva, concluye una investigación de la Universidad del Rosario.
Historias de familia en el trabajo doméstico, de Ángela Catalina Joya, antropóloga y Magister en Estudios Sociales de la Escuela de Ciencias Humanas de la Universidad del Rosario, analiza estas formas normalizadas de violencia estructural. El documento reconstruye las vidas de Tránsito y Ofelia, dos niñas que nacieron y crecieron en hogares donde no solo se esperaba que cuidaran, limpiaran y sirvieran, sino también que aceptaran su lugar en una jerarquía social y afectiva profundamente desigual.
  • “Estas niñas crecieron aprendiendo no solo a realizar labores de limpieza, sino también a aceptar, resistir y asimilar la posición social de sus madres en el trabajo doméstico interno, una posición que con el tiempo se volvió también propia. Alejadas de sus vínculos familiares consanguíneos e inmersas en las lógicas de sus
  • familias empleadoras, se convirtieron en pequeñas trabajadoras a quienes la historia ha silenciado y negado el reconocimiento”, afirma la antropóloga Joya - Infancia subordinada
La autora propone el concepto de infancia subordinada para describir la condición de niñas y niños que, por su origen de clase, género y la ausencia de redes familiares protectoras, son socializados para asumir roles laborales desde muy temprana edad. Se trata de infancias atravesadas por múltiples formas de opresión: la falta de escolarización, la precariedad afectiva, el estigma de la ilegitimidad legal y la exposición constante al abuso o la negligencia.

Estas niñas, explica Joya, aprendieron a vivir entre el cuidado y el trabajo, pues cuidaban a los integrantes de la familia empleadora, recibían afecto condicionado, pero no tenían los mismos derechos que los otros niños del hogar. Vivían adentro, pero aparte; presentes en la intimidad del hogar, pero invisibles en el sistema legal y en los imaginarios colectivos.

Con un enfoque etnográfico basado en notas de campo, genealogías familiares, actas de bautizo, fotografías y conversaciones cotidianas, la autora logra tender un puente entre lo personal y lo estructural. 
Su investigación conecta la historia de su abuela y bisabuela con el destino de muchas mujeres colombianas que crecieron sirviendo a otras familias, en condiciones de ambigüedad afectiva y desigualdad social.
“Muestro cómo la infancia y la familia en Colombia son realidades profundamente contextuales. Las niñas trabajadoras domésticas, como Tránsito y Ofelia, vivieron en hogares que habitaban desde la cercanía afectiva, pero donde su pertenencia era siempre condicional” - explica.
La investigación revela cómo estas niñas eran simultáneamente parte de la familia y ajenas a ella. Mientras se les exigía afecto, lealtad y trabajo, no se les garantizaban derechos, descanso ni reconocimiento. La ambigüedad de su lugar en el hogar —entre la afectividad y la subordinación— perpetuó un sistema en el
que ser mujer, pobre y niña significaba estar disponible para servir a otros, sin retribución o reconocimiento a su labor.

El estudio muestra cómo estas formas de subordinación se transmiten generacionalmente y se naturalizan en la dinámica familiar. Ser hija de la empleada implicaba una predisposición social a repetir los ciclos de servicio, precariedad y silenciamiento.
“Los vínculos que se tejen tanto con la familia consanguínea como con la familia empleadora están siempre permeados por una mezcla de afecto y de distancia social. Las niñas trabajadoras domésticas aprenden que nunca serán iguales a los hijos de sus empleadores, ni siquiera a las hijas con quienes comparten una identidad de género” -agrega la investigadora.

A pesar del paso del tiempo, las prácticas descritas en la investigación siguen teniendo eco en la Colombia de hoy. La Gran Encuesta Integrada de Hogares del DANE revela que más de 300.000 niños, niñas y adolescentes realizan algún tipo de trabajo, de los cuales una parte importante está relacionada con labores domésticas que no son visibilizadas como trabajo infantil.
  • En zonas rurales, especialmente, muchas niñas aún realizan funciones de cuidado, aseo o cocina a cambio de techo y comida, sin que estas prácticas sean reconocidas como formas de explotación. La persistente ambigüedad entre lo familiar y lo laboral, reforzada por la histórica posición del Estado que ha considerado el trabajo doméstico como parte del ámbito privado, ha dificultado una intervención efectiva y una legislación que proteja realmente a las niñas y niños en estos contextos.
“Este es un problema que nos involucra a todos y todas. No es suficiente con reconocerlo; se requiere cambiar las formas en que nos relacionamos y comprendemos estas experiencias. Contar estas historias no es solo parte de una investigación, es un gesto que pone en primer plano la vida de las niñas trabajadoras domésticas en Colombia” - afirma la investigadora.

La autora espera que su trabajo inspire nuevas formas de investigar desde la experiencia personal: “Todavía queda mucho por hacer para reconstruir socio históricamente las experiencias de las mujeres que, un día, fueron niñas y vivieron en contextos en los que su existencia misma fue silenciada. Mi deseo es que otras investigadoras, estudiantes o familias se animen a narrar también sus propias memorias”.

Esta investigación fue reconocida con el Premio Antonio Restrepo Barco 2025 a la investigación sobre familia en Colombia, en su novena edición.
Carlos Roberto Reyes
Jefe de Prensa
Dirección de Comunicaciones y Reputación Institucional

COMENTARIOS


Se cargaron todas las noticias No se encontraron noticias VER TODO Leer más Responder Cancelar respuesta Eliminar Por Inicio PÁGINAS NOTICIAS Ver Todo RECOMENDADO PARA TI SECCIÓN ARCHIVO BUSCAR TODAS LAS NOTICIAS No se encontró ninguna noticia que coincida con tu búsqueda Volver al Inicio Domingo Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes Sábado Dom Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre Ene Feb Mar Abr Mayo Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic justo ahora hace 1 minuto hace $$1$$ minutos hace 1 hora hace $$1$$ horas Ayer hace $$1$$ días hace $$1$$ semanas hace más de 5 semanas Seguidores Seguir ESTE CONTENIDO EXCLUSIVO ESTÁ BLOQUEADO PASO 1: Comparte en una red social PASO 2: Haz clic en el enlace publicado en tu red social Copiar todo el código Seleccionar todo el código Código copiado al portapapeles No se pudo copiar el texto. Por favor presiona [CTRL]+[C] (o CMD+C en Mac) para copiar Tabla de Contenido